En veranos calurosos, en donde la piel se pega al cuero del sillón o el sudor no deja de emanar, es cuando agradecemos profundamente poder climatizar nuestra casa y darle frescura, ¿pero a quién tenemos que darle las gracias?

La respuesta es Willis Carrier, un ingeniero americano inventor del aire acondicionado moderno. Sin embargo, a lo largo de la historia las personas en todo el mundo han luchado contra la tierra para bajar la temperatura.



Los romanos y los egipcios, culturas con alto grado de conciencia, cultura y cientificidad, comenzaron a hacer los primeros sistemas de aire acondicionado. Por ejemplo, en Egipto crearon ductos en las pirámides para atraer aire fresco a las bóvedas internas. Esto también lo podemos ver en algunas construcciones prehispánicas, donde, si alguna vez entraron, pudieron sentir un aire fresco. Estos respiraderos se extendieron a la época virreinal, donde conventos y casonas contaban con estos sistemas de enfriamiento. En el Desierto de los Leones, México, existe un ejemplo de refrigeradores naturales en las catacumbas del convento.

Sin embargo, gracias a la época de los grandes avances tecnológicos, se pudieron hacer grandes descubrimientos como los de Benjamín Franklin, junto con John Hadley, (1758) que observaron, bajo el método científico, las reacciones refrigerantes de algunos líquidos.

Y determinaron que los efectos refrigerantes de un líquido están relacionados con la rapidez con que se evapora.

En 1820, el inventor británico Michael Faraday descubrió que, al comprimir y hacer liquido el amoníaco y luego permitir que se evaporara, podría enfriar el aire dentro de su laboratorio.

Es en 1902 que nace el aire acondicionado moderno. En ese año, el ingeniero Willis Carrier fue contratado por en la Sackett-Wilhelms Lithographing and Publishing Company en Brooklyn, NY, para tratar el aire. Por el giro de la empresa se necesitaba tener un sistema de enfriamiento que no arruinara las impresiones.

Un año después, Carrier había diseñado un sistema de bobinas refrigeradas que mantenía una humedad constante y cómoda dentro de la empresa, equivalente a usar 48.98797596 kilos de hielo, diarios, para enfriar la planta.

Y así fue que el aire acondicionado moderno nació. Si quieres beneficiarte de este invento llame a los expertos: Climas Servicios y Chillers. (811) 234-4079